
Algunos amigos se han interesado por el tráfico de órganos. Afortunadamente, en España no tiene casi incidencia, por más que todos hayamos oído la leyenda urbana del chico-que-conoce-un-amigo-de-un-amigo-primo-de-otro-que-lo conoció, embaucado una noche por una chica de buen ver, que le narcotizó y que hizo amanecer con un zurcido a la altura de un riñón (y sin él,y sin la chica, claro). Sobre los mitos y leyendas en torno a este tema, recomiendo la lectura del agudo artículo de Jorge Alcalde en http://revista.libertaddigital.com/trafico-de-organos-la-leyenda-1276224570.html
En nuestro país la normativa es muy estricta y exhaustivo el control por parte de las autoridades sanitarias y policiales, lo que, probablemente, ha generado la confianza necesaria para fomentar la donación (España es el primer país del mundo en donación de órganos; olé por la conciencia ciudadana).
Desafortunadamente, parece que la ONU confirma que sí es una realidad en el Tercer Mundo, especialmente en Sudamérica, India y China-, donde pobreza y corrupción hacen carne de cañón (terrible metáfora) de los miserables y los niños. Hace un año se desmanteló una red en la India, con todos los caracteres de una película de terror...real, con compradores en Canadá, Grecia, Arabia Saudí y Dubai. En ese bazar indio de órganos se realizaron 500 transplantes en nueve años (ver:http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/01/30/medicina/1201692835.html)
Para una primera aproximación al tema, también recomiendo: http://www.monografias.com/trabajos35/comercio-de-organos/comercio-de-organos.shtml
Estos países del Tercer Mundo también sufren otro mercadeo cruel, del máximo interés para este blog: el tráfico de niños, del que hablaremos pronto.